Pagar por trabajo cerrado: cuota, pago por lead o comisión

Cada modelo reparte el riesgo de forma distinta. Te contamos cuándo encaja cada uno y qué debe quedar claro antes de firmar.

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Tres formas de pagar la captación

Si contratas a alguien para conseguir clientes, lo normal es encontrarte con tres modelos: cuota mensual, pago por lead y comisión por trabajo cerrado. Ninguno es mejor en cualquier caso. La diferencia está en quién asume el riesgo si los clientes no llegan.

Cuota mensual

Pagas una cantidad fija al mes por un servicio, como SEO o gestión de campañas. Encaja bien cuando quieres construir algo a largo plazo y que quede en tu empresa: tu web, tu ficha, tu reputación.

  • Ventaja: presupuesto previsible y trabajo continuado.
  • Riesgo: pagas aunque ese mes no entre ningún cliente.
  • Qué exige: informes claros sobre lo que se ha hecho y sus efectos.

Pago por lead

Pagas por cada contacto recibido, se convierta o no en cliente. El gasto queda ligado a la actividad, aunque la calidad del contacto pasa a ser el punto clave.

  • Ventaja: solo pagas cuando entra un contacto.
  • Riesgo: pagas también los contactos malos, y a veces el mismo contacto se vende a varias empresas.
  • Qué exige: definir qué es un lead válido, si es exclusivo y qué pasa con los contactos erróneos.

Comisión por trabajo cerrado

Pagas cuando el contacto se convierte en un trabajo. Quien capta asume la inversión y el riesgo de que no se cierre, así que los incentivos de las dos partes quedan alineados.

  • Ventaja: el coste aparece cuando ya tienes el ingreso a la vista.
  • Riesgo: si la comisión no está bien calculada, el margen se resiente.
  • Qué exige: confianza y datos en los dos sentidos, porque el cierre ocurre en tu lado.

Qué debe quedar claro antes de empezar

El pago por trabajo cerrado solo funciona con reglas escritas. Revisa estos puntos:

  • Qué cuenta como trabajo cerrado: un presupuesto aceptado, un trabajo hecho o un trabajo cobrado. Decide también qué pasa con las cancelaciones.
  • Cuánto y cuándo: importe de la comisión, momento de pago y forma de facturarlo.
  • Zona y servicio: dónde y en qué se aplica la exclusividad.
  • Registro: cada contacto debe quedar guardado con fecha, origen y estado, y tú debes poder consultarlo.
  • Cómo se informa del cierre: quién lo comunica y con qué frecuencia.
  • Clientes que repiten: si la comisión se aplica solo al primer trabajo o también a los siguientes.
  • Fin de la relación: de quién son la web y los activos, y qué pasa con los contactos en curso.

Cuándo encaja y cuándo no

Encaja si tienes capacidad para atender más trabajo, si la gente busca tu servicio cuando lo necesita y si estás dispuesto a informar de tus cierres con honestidad. Encaja peor si tu agenda ya está llena, si el valor de cada trabajo no permite pagar una comisión o si nadie busca lo que ofreces. En esos casos, una cuota dedicada a construir marca puede tener más sentido.

Cómo lo planteamos nosotros

En Leads bajo demanda no hay inversión inicial. Acordamos una comisión fija por trabajo cerrado antes de empezar, los contactos son exclusivos y cada uno se registra, se filtra y se entrega automáticamente. Primero comprobamos con datos si hay demanda real en tu zona. Si no la hay, te lo decimos.

Este modelo solo es sano si las dos partes ganan. Por eso fijamos la comisión según tu servicio y tu zona, para que cada trabajo siga siendo rentable para ti y la captación sea sostenible para nosotros.

¿Hasta dónde puede llegar tu negocio?